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Patrimonio de Elche

Río Chícamo y Garganta del Cajel

El Río Chícamo es un afluente del Río Segura en su margen izquierdo, nace en una pedanía de Abanilla denominada Chícamo junto Macisvenda, en una surgencia natural del acuífero de Quibas, considerado Reserva Natural Fluvial Río (RNF), Lugar de Interés Geológico (LIG), y Zona de Especial Conservación (ZEC), todo un elenco de «títulos» que ya nos indican su importancia y consideración. Es por ello que antes de seguir con el artículo ya me anticipo y pido un especial respeto a los posibles visitantes tras la lectura de esta publicación.

Nosotros hicimos la ruta que presentamos más abajo en Wikiloc en algo más de 2 horas y una distancia total de 4,5 kilómetros. La ruta se puede hacer más o menos larga dependiendo de lo que te entretengas en las zonas de baño, incluso se puede hacer con dos vehículos, dejando uno al inicio de la ruta y otro al final en la pedanía de El Tolle por la MU-9-A, donde dejar un vehículo para la vuelta (38°14’31.25″N 1° 2’14.42″W), continuamos hasta el aparcamiento en una explanada de la pedanía de Chícamo (38°15’45.97″N 1° 0’5.17″W).

El Chícamo transcurre a través de tierras áridas, ubicadas entre Fortuna y Abanilla, un pequeño pero permanente curso de agua, sus aguas son hiposalinas debido a que transcurre por sustratos evaporíticos y sedimentarios. La vegetación riparia principal son los cañaverales (Arundo donax), muy abundante y con carácter de acaparador de suelo, carrizales, juncos y como siempre adelfas (Nerium oleander), además del tarayal halófilo, este último poco frecuente pero presente en la reserva. Mención aparte merece la presencia de la palmera de rambla (Phoenix iberica), especie endémica de la Península Ibérica, y prácticamente extinguida.

Etnológicamente hablando, podemos observar durante la ruta diversos molinos, acueductos, acequias y azudes que antaño eran parte del paisaje, siendo a día de hoy meros recuerdos, quizás hablemos de ellos en otra ocasión.

En cuanto a su fauna podemos reseñar el barbo andaluz (Luciobarbus sclateri), el samaruc (Valencia hispánica), y el fartet (Aphanius Iberus) los dos últimos incluidos ambos en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas con la categoría de “peligro de extinción».

En cuanto a invasores hay que nombrar la gambusia (Gambusia holbrooki), pececillo muy voraz introducido desde Norteamérica en 1921 para combatir las poblaciones de mosquitos responsables del paludismo. La gambusia entra en competencia directa con el fartet, pudiendo ocasionar daños importantes para su existencia en la zona. Encontramos también Procambarus clarkii (cangrejo rojo americano), cuya presencia ha sido confirmada en el nacimiento del Río Chícamo y el omnipresente Rhynchophorus ferrugineus (picudo rojo), Carpobrotus edulis (uña de gato), y Opuntia maxima (chumbera).

Aves, anfibios como ranas y culebras, e insectos como libélulas y caballitos de mar, forman parte de ese ecosistema tan rico al contener agua, ese líquido elemento que da la vida.

En cuanto a su geología podemos decir que el río Chícamo secciona los conglomerados de un delta de hace 10 millones de años.

Por ello encontremos margas marinas con tonos amarillentos y grises, con intercalaciones de niveles arenosos y arcillosos continentales de colores rojizos que representan zonas someras del abanico deltaico invadidas. En las inmediaciones del Molino del Chícamo, afloran rocas triásicas de colores rojos, arcillas, areniscas silíceas, que explota una cantera, y también yesos, carniolas y dolomías, conocidos en su conjunto como facies Keuper. Representan sedimentos continentales, de hace más de 200 Ma, depositados en grandes lagunas salobres, donde desembocaban ríos, que periódicamente eran invadidas por aguas marinas, bajo la acción de un clima árido y caluroso, algo parecido actualmente al Mar Muerto y al Golfo Pérsico. Antonio del Ramo Jiménez.

 Sobre los materiales triásicos, aguas abajo, encontramos conglomerados tortonienses (Mioceno superior). En ellos, se pueden observar cantos perforados por bivalvos litófagos (datiles de mar, Lithophaga sp.) y por esponjas (Clionia sp.), junto con valvas de ostras (Crassotrea sp.) y algunos balánidos (bellotas de mar), que nos marcan las líneas de costa de hace entre 10 y 7 Ma. Se trata como ya se ha comentado, de sedimentos continentales que los torrentes depositaban en el mar, formando pequeños abanicos deltaicos, como consecuencia de lluvias fuertes. En épocas de calma, sobre ellos sedimentaban arenas marinas de color amarillo o gris, en las que podemos observar algunos ripples u ondulitas.

Canto perforado por organismos litófagos

El entorno más bello y conocido se trata de La Garganta del Cajel (también conocida como estrecho o cortados del Cajel), una vasta formación conglomerática que está espectacularmente seccionada por el río, originando un estrecho desfiladero, de menos de dos metros de anchura y alturas próximas a los cuarenta metros en algunos tramos. Zona con especial presión antrópica que seguro llevará en un futuro a tener que controlar su afluencia, en ella hemos encontrado restos de hogueras, basura y muchas colillas.

Otra de las zonas más bonitas son las pozas, marmitas de gigante o grandes huecos formados en el lecho del río que crean un lugar apto para el baño y retención de aguas.

Aguas abajo del estrecho y teniendo en cuenta ese mar moderadamente profundo del que ya hemos hablado, se depositaron gran cantidad de margas, que tras su emersión, fueron talladas profundamente por los procesos geológicos externos, dando el actual paisaje en cárcavas (badlands), típico de zonas semiáridas. La conocida como Palestina Murciana.

Su desembocadura no se encuentra en el mar, sino que desaparece bajo los campos de cultivo tras pasar por Benferri (Alicante), aunque originalmente se situaba en el margen izquierdo del río Segura, del cual es afluente.

Como dato curioso podemos indicar que el lugar actualmente se encuentra inmerso en el Plan PIMA adapta, para la mejora ambiental de las reservas naturales fluviales de la cuenca del Segura, más información en la siguiente imagen.

A continuación podéis ver el vídeo de YouTube realizado durante la visita y la ruta en wikiloc

Vídeo de Youtube
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Respeta el río Chícamo, el lugar debe quedar más limpio que antes de tu llegada.

Ojo si da lluvia, vigila tus hijos, respeta la fauna y flora, acude con calzado y ropa adecuado, y ten en cuenta que no existe cobertura móvil.

Fuentes