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El Puntal Redó y el abrigo de las inscripciones

En la partida rural de Saladas encontramos una zona llamada “el fondet dels Pinyols”, nombre que hace referencia por el apellido de la familia Pinyols en aquel lugar, pero esto es otra historia.

El fondet dels Pinyols se encuentra cerca de la partida rural de Santa Ana y también de Torrellano. Allí se pueden observar seis puntales de bajo relieve, fruto de dunas fósiles o «paleodunas» de lo que una vez fue allí el mar, según nos confirmaron en el MUPE (museo paleontológico de Elche). Dichos puntales se encuentran en  extensión hacia el norte con la serra Llarga, al oeste con la serra de les Covetes, al sur con Serra de Santa Águeda y al este con la serra de Sanxo

De todos los puntales que allí se sitúan, un total de seis, sólo uno contiene un nombre o topónimo, es el Puntal Redó. Esto por supuesto no le resta importancia a los otros, que también gozan de sus singularidades y cuestiones que trataremos en otra futura entrada. Por lo general contienen frentes de tallas, cazoletas que bien pudieran tener un significado práctico y por supuesto caminos de carriladas sepultadas parcialmente por sedimentos y  en dirección a las canteras históricas ilicitanas. Entre otros elementos también podemos encontrar sistemas de regadío muy antiguos como los regadíos por boquera.

Vista general del Puntal Redó
Vista aérea del Puntal Redó.

Evidentemente el nombre hace referencia a un alto con una extensión regular y con forma casi circular o “redonda” que contiene en su base una enorme antena de tendido eléctrico que por supuesto ha arrasado parte del lugar, dejando en evidencia la piedra escarpada y deteriorada con conglomerados. De todos aquellos altos que sobresalen a la vista del fondet, sólo uno tiene nombre y eso estimula la curiosidad para seguir preguntándose porqué uno si y los otros no. Quizás también  tuvieran un nombre o referencia y se han perdido en el tiempo, pues sabemos por la experiencia que las personas en el campo le ponían un nombre para aquellos lugares singulares, y este lo es. En la ciudad pasa lo mismo, todavía hay personas que llaman “Dum Dum” a un lugar donde antes había un local de sala con maquinas recreativas que ya no existe desde hace mucho tiempo y que con ese nombre se ha quedado la zona, hasta que se pierda. Quizás lo mismo ha pasado con los otros cinco puntales.

Vista de la situación de la antena en zona más elevada.

Encontramos algunos pequeños abrigos ejemplos de erosiones, pero hay una covacha algo más grande que el resto y que contiene  grafía moderna, antigua y diferentes marcas en la  roca. Es el “abrigo de las inscripciones”, situado  en la cara noroeste del Puntal Redó. Observamos  una covacha o abrigo con una abundante cantidad de nombres, iniciales y fechas. Algunas de estas fechas datan de la década de 1940, 1960 y algunos de finales del s.XIX entre otros. También se pueden ver  marcas en el pavimento natural o superficie del abrigo. En el lateral izquierdo del abrigo también hay  una cazoleta con un canalillo algo difuminado por el tiempo y con el negativo de las marcas de sección para su realización.

Me acordé de las palabras de una señora que una vez  me comentó que de joven allá por los 50 o 60 iban de excursión el día de Pascua hasta la sierra de Sanxo para comerse la mona. Sanxo literalmente está cerca del fondet dels Pinyols. Yo pensé en lo lejos que se desplazaban para aquello. Este pensamiento me vino de ver aquellas inscripciones de los años sesenta y pensar que alguien allí, unos chavales, marcaban la roca con sus iniciales en un día dominguero de mona. Esta sería una de tantas opciones. Otra idea es  que quizás alguien empezó en el s.XIX y poco a poco la idea fue copiada por otros décadas posteriores.

Gran covacha orientada al oeste. Abrigo de las inscripciones.
Inscripción con fecha de 1941.

Inscripción de 1943.

Llama la atención la gran cantidad de nombres y fechas grabadas en la covacha más grande del Puntal Redó y de las  diferentes épocas. En la zona y otras partes de la sierra ilícitana se han encontrado grabados en otras covacha, pero no tantas como en esta. Hasta el momento.

Otro dato, las marcas que parecen realizadas a modo de apoyo o escalera para poder subir hacia la zona más elevada. Esto nos recuerda a unas marcas similares en el Puntal del Búho y en el Corralet del Tabayá en sus márgenes y que servían de acceso. También una cazoleta, esta vez cuadrada,  con un canalillo difuminado y con marcas de sección del percutor que la trabajó. Difícil averiguar su datación por encontrarse en un entorno antrópico.

Detalle de algunas marcas realizadas para subir.
Marca lateral izquierdo del abrigo.
Cazoleta cuadrada con canalillo.

Como última observación, la covacha está orientada al Oeste,  donde es perceptible el ocaso del sol al atardecer y donde la pared de dicha covacha obtiene un color amarillo con tonalidades doradas. Esto último es todo un espectáculo.

Hasta aquí nuestra observación por el puntal Redó en el entorno del fondet dels Pinyols. Una de las zonas más alejadas del casco urbano de Elche. Lugar que hoy es frecuentado por familias en días de primavera, deportistas y óptimo para dar un paseo y conocer parte de nuestro legado rural.

Carrilada escalonada.
Elementos de riego por boquera.

  • BIBLIOGRAFIA/ WEBGRAFIA  

Gaspar Agullo;

Restos de un posible camino de herradura en Saladas.

Paseando por Saladas.

Jesús Moratalla.

Las canteras del Ferriol.